
En el marco del Día Mundial de la Salud Mental (10 de octubre), la Universidad Cooperativa de Colombia (UCC) hace un llamado urgente a transformar la manera en que las instituciones y las familias abordan las crisis emocionales en los jóvenes.
Según datos recientes, el panorama es alarmante: a nivel global, cerca del 40% de los estudiantes universitarios reportan síntomas leves de ansiedad, y en Colombia, según la Encuesta Nacional de Salud Mental 2025, los diagnósticos de depresión se triplicaron y los de ansiedad generalizada se cuadruplicaron en la última década.
«Hoy vemos más malestar emocional en los jóvenes, pero también tenemos una generación que identifica mejor lo que le pasa y que está dispuesta a hablar de ello. No estamos simplemente ante una generación ‘más enferma’, sino frente a jóvenes que viven una combinación exigente: presión académica, incertidumbre económica, hiperconectividad y soledad», afirma Oscar Felipe Cataño Rendon, jefe del programa de Psicología.
Las cifras detrás de la consulta universitaria
La UCC ha entendido que medir la salud mental solo por diagnósticos clínicos deja por fuera la prevención. En el Campus Medellín, de 570 atenciones registradas en el primer semestre de 2026, el dato más revelador es el motivo de consulta:
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El 50,4 % estuvo relacionado con problemas del grupo primario de apoyo (conflictos de pareja, separación, duelo familiar).
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El 10,9 % correspondió a problemas asociados al estrés y al afrontamiento.
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El 10,7 % a trastornos de ansiedad y adaptación.
«Muchas veces una persona no llega diciendo ‘tengo depresión’. Llega porque terminó una relación, está en duelo o siente que no puede con las exigencias. Una ruptura, un duelo o sentirse sobrepasado por las exigencias no constituyen necesariamente un trastorno mental. Sin embargo, cuando el malestar persiste, desborda los recursos de afrontamiento o afecta significativamente el funcionamiento, es importante intervenir oportunamente», explica el experto.
«En Armonía Contigo», un ecosistema preventivo de primeros auxilios psicológicos
Ante esta realidad, la UCC pasó de la preocupación a la acción con el programa En Armonía Contigo, integrado por Bienestar Institucional, los consultorios psicológicos y las Zonas de Orientación Universitaria (ZOU).
Una de las herramientas más innovadoras del programa es la estrategia de primeros auxilios psicológicos y «Apégate a la Vida». Esto significa que, si un estudiante entra en crisis dentro del campus, la primera respuesta no es una terapia formal, sino una intervención inmediata para brindar contención inicial, identificar las necesidades inmediatas y facilitar el acceso a la red de apoyo y a la ruta institucional correspondiente.
«Una universidad no necesita convertir a todos sus miembros en terapeutas. Necesita que sepan reconocer cuándo algo no está bien y cómo acercarse sin juzgar. A veces, una pregunta a tiempo (te noto distinto, ¿quieres que busquemos ayuda?) es el primer eslabón para salvar una vida», destaca Oscar Felipe
Este modelo no es exclusivo para los alumnos; cobija también al personal administrativo y docente, entendiendo que quienes cuidan (los profesores) también necesitan espacios donde ser cuidados ante el estrés laboral y la carga mental.
El reto digital y las «habilidades para la vida»
Ante el impacto de la hiperconexión, la Encuesta Nacional de Salud Mental 2025 encontró que el 21,6 % de las personas de 12 años o más reportó afectaciones en su salud mental relacionadas con los cambios asociados a la cultura digital, la UCC promueve el desarrollo de Habilidades para la Vida.
«La resiliencia no es aguantarlo todo ni adaptarse pasivamente a cualquier carga. Cuidar la salud mental implica fortalecer recursos personales, pero también revisar los contextos académicos, laborales, familiares y sociales en los que se produce el malestar», expresó Cataño Rendón
Un mensaje para romper el estigma
Para este 10 de octubre, el mensaje de la Facultad de Salud de la UCC es claro: La salud mental es salud.
«Romper el estigma significa dejar de usar expresiones que ridiculizan el sufrimiento. A las familias les decimos: escuchen antes de juzgar. A las empresas: prevengan los riesgos psicosociales. Y a la sociedad en general: hablar de salud mental no crea el problema, lo vuelve visible para poder actuar a tiempo», concluye el jefe de programa de Psicología de la UCC.







