
Destinos emergentes
El auge y crecimiento del turismo en Medellín y sus municipios cercanos, ha despertado la necesidad de fortalecer el concepto de la competitividad turística con unos adjetivos no menos importantes: Seguro, Responsable y Sostenible.
A medida que los territorios buscan destacar en un mercado turístico cada vez más globalizado, enfrentan desafíos significativos en términos de integración regional, cantidad y calidad de servicio. La clave para superar estos retos radica en una colaboración estrecha entre los sectores público y privado, lo cual permitirá consolidar la región como un destino turístico competitivo.
El Aburrá Sur vive también el efecto del crecimiento turístico y el aumento de visitantes nacionales y extranjeros, lo que antes no parecía una actividad económica significativa, hoy hace parte de las apuestas no solo de la agenda pública sino también del empresariado local. Sin duda alguna el Aburrá Sur hoy empieza a verse y pensarse como un destino emergente y complementario a la oferta central de Antioquia.
Frente a estas situaciones no cabe más que ver este fenómeno en clave de ciudad-región; tema central sobre el cual giró el Foro de competitividad en destinos emergentes organizado por la Cámara de Comercio Aburrá Sur el pasado 13 de agosto, que contó con la participación de la Secretaría de Turismo y Entretenimiento de Medellín, Procolombia, Anato, Secretaría de Desarrollo Económico de Envigado, la Corporación de Redes Turísticas de Antioquia, además de empresarios de esta jurisdicción cameral como Fairfield by Marriot, EQUUS, la participación de 74 empresarios de la región y demás instituciones vinculadas con el sector.
“Tenemos grandes desafíos. En primer lugar, el desafío de la articulación. Hoy los municipios están trabajando casi que cada uno por su lado. Debemos lograr que nuestros turistas se sientan en el mismo lugar, independientemente de a dónde vayan dentro del Valle de Aburrá”, afirma José Alejandro González, Secretario de Turismo de Medellín.
Además de la integración, la formalización del sector turístico es un reto prioritario. Muchos prestadores de servicios turísticos operan de manera informal, lo que no solo afecta la calidad, sino que también dificulta la creación de estándares comunes que eleven la competitividad de la región. La formalización es esencial no solo para mejorar la oferta, sino también para establecer una industria turística robusta y sostenible que pueda competir a nivel internacional.
La competitividad turística en el Valle de Aburrá no puede ser abordada únicamente desde el sector público. La participación del sector privado es vital para el éxito de cualquier iniciativa. En este sentido, se destaca la importancia de fortalecer el tejido empresarial local, asegurando que las empresas turísticas estén bien preparadas, formalizadas y orientadas hacia la calidad. Este enfoque no solo atraerá más visitantes, sino que también generará un crecimiento económico que beneficiará a toda la región.
“Es vital tener presente al sector público, pero también debemos trabajar de la mano con el sector privado, que es el que invierte, sostiene y genera empleo. La colaboración entre estos sectores permite desarrollar estrategias efectivas para mejorar la competitividad turística”, enfatiza Gabriel Jaime Londoño, Secretario de Desarrollo Económico de Envigado.
El fortalecimiento de capacidades de tour operadores, hoteles y servicios complementarios de la cadena turística, así como la construcción de rutas y productos basados en naturaleza, cultura y gastronomía marcan los desafíos que despierta la Agenda Maestra de Turismo construida a 2030 por la Cámara de Comercio Aburrá Sur en colaboración con actores institucionales y empresariales de la región. Dany Cano, Coordinador de Competitividad de la Cámara de Comercio Aburrá Sur, añade: “Es muy importante la colaboración interinstitucional entre la gestión pública y las alcaldías del Valle de Aburrá. Necesitamos trabajar juntos para fortalecer la calidad de los productos turísticos y asegurarnos de que el Aburrá Sur sea un destino emergente complementario a Medellín.”
El impacto del turismo en la economía del Valle de Aburrá es significativo y seguirá dinamizándose a futuro, toda vez que se superen problemas de conectividad con la activación efectiva de las rutas 4G, se amplíen rutas aeroportuarias y empiecen a desatarse nuevas ofertas de valor para visitante, No obstante, gestionarlo de manera efectiva es indispensable, por ello se debe contar con mejores herramientas de información y medición, así como posibilitar escenarios e instrumentos que permitan pensar en actuaciones metropolitanas.
El crecimiento constante en el número de empresas turísticas registradas en la región es un indicador positivo, pero no es suficiente. Retener a los turistas por más tiempo y ofrecerles experiencias diversificadas son aspectos esenciales que deben abordarse. Esto requiere innovación en la oferta turística, con la creación de nuevos productos y experiencias que vayan más allá de las atracciones tradicionales, así como la mejora de la infraestructura y los servicios de transporte.







