
En El Plateado, donde por años la vida ha estado marcada por el conflicto y los cultivos ilícitos, comenzó a abrirse un camino distinto.
No llegó de golpe, ni con discursos lejanos. Llegó con algo más poderoso: la posibilidad de estudiar.
La IU Digital de Antioquia llegó hasta El Plateado, en Argelia, Cauca, para entregar el primer Nodo Territorial de Proximidad del país en el Cañón del Micay. Un espacio que, más que computadores o conectividad, abre puertas. Puertas que durante décadas parecían cerradas para cientos de jóvenes.
Aquí, donde muchos crecieron viendo en los cultivos ilícitos la única opción, hoy empieza a tomar fuerza otra idea: estudiar también es posible.
“Estoy aburrido de estar raspando hoja de coca, ayúdeme a entrar a la universidad”, le dijo un joven a la docente del Nodo. Sus manos, marcadas por el trabajo duro, ahora buscan sostener aprendizajes, sueños y un futuro distinto, asegura Bibian Galíndez, docente de la IU Digital de Antioquia, quien también afirma que “llevamos más de 40 años de olvido estatal y gubernamental y que hoy podamos tener la oportunidad de traer un espacio académico, tecnológico a un sitio donde solamente ha imperado un orden distinto al establecimiento, es un impacto y una magnitud grande. Es un proceso, es un camino que no es sencillo ni fácil, pero vamos caminando, que es lo importante”.
La transformación ya se siente. Hace un año, cuando se les pidió a los estudiantes dibujar su futuro, aparecían botas, armas y camuflados. Hoy, esos mismos dibujos hablan de profesiones, proyectos de vida y caminos lejos de la guerra.
En El Plateado y Argelia ya hay 100 estudiantes vinculados a la IU Digital, mientras que en todo el Cauca la cifra asciende a 250. Y lo más revelador: 900 jóvenes más ya se han inscrito para iniciar su proceso en el segundo semestre de 2026. Una señal clara de que algo está cambiando.
Así lo demuestran estudiantes como Zharick Gómez, quien cursa Licenciatura en Educación Básica Primaria, “mi sueño está aquí, mi sueño es el colombiano. Yo veo, honestamente, cosas que nadie más ve, Argelia se ve basado en el conflicto, en la guerra, en los cultivos ilícitos, en todo lo que tú puedas decir, ay no, yo jamás voy a ir, pero si tú lo ves desde otro punto de vista, aquí hay una iniciativa para salir adelante y yo quiero, desde lo que estoy estudiando en la IU Digital, empezar por los niños, que empiecen a crecer y a formarse con otra mentalidad, que no sea ser parte de un grupo armado…” Y no habla de irse, sino de quedarse para transformar su territorio.
Detrás de estos números hay historias. Como la de una joven que dudaba de la educación digital, pero que hoy no ha perdido ninguna materia y sueña con formar a otros niños para que no repitan ciclos de violencia. O como la de tantos que ven en la matrícula cero una oportunidad que antes parecía imposible.
La llegada de la IU Digital no es casual. Es una apuesta por estar donde pocos han estado. “Han puesto los ojos en un territorio donde casi nadie se atreve a venir”, reconocen los estudiantes.
Por esta razón, Jasson Alberto de la Rosa Isaza, rector de la institución, asegura que la educación transforma y es un puente para que los jóvenes alcancen sus sueños. Además, afirma: “la virtualidad está inventada hace muchos años en Colombia, pero nosotros no podíamos llegar a hacer lo mismo que hacen nuestras instituciones pares, nosotros teníamos que llegar a motivar con un modelo diferenciador, el esquema de la IU Digital de Antioquia, por eso la Digitalidad Próxima llega a utilizar la tecnología para llegar y la proximidad para permanecer en los corazones de nuestros estudiantes, de sus familias, de su comunidad y de su entorno.”
Después de más de 40 años de olvido, el Nodo se convierte en un símbolo: el Estado, a través de la educación, sí puede llegar. Y cuando llega, transforma.
Este primer Nodo Nacional de Proximidad no solo conecta a los estudiantes con sus clases y las plataformas. Los conecta con una idea que empieza a crecer en medio de las montañas: el futuro no tiene que parecerse al pasado. Hoy, en el Cañón del Micay, entre caminos difíciles y realidades complejas, la educación empieza a abrirse paso.
Y para muchos jóvenes, esa es la primera vez que ven una salida distinta.





