
El Comité Fundación invirtió cerca de $1.400 millones en su nuevo Centro Integral Funcional (CIF), ubicado en Metropolitan Salud, en el sector de San Diego, orientado a pacientes particulares, pólizas y planes prepagados.
Esta apertura hace parte de la evolución de la entidad, que pasó de ser una fundación que dependía de la caridad para consolidarse como una empresa social autosostenible, con ingresos anuales cercanos a los $21.000 millones.
Con un portafolio de servicios cada vez más amplio y fortalecido, cada mes El Comité Fundación mejora la calidad de vida a cerca de 1.500 personas en todas sus sedes, el 92 % de niveles socioeconómicos 1 y 2.
La entidad genera empleo para cerca de 200 personas y llega, a través de atención presencial, domiciliaria y telemedicina, a ocho municipios de Antioquia.
El Comité Fundación, organización social que desde hace 54 años trabaja por la inclusión y la vida independiente de personas con discapacidad física o cognitiva, sus familias y comunidades, inauguró su nuevo Centro Integral Funcional (CIF), ubicado en la Torre Médica Metropolitan Salud, en el sector de San Diego. Esta infraestructura, en la cual la entidad invirtió $1.400 millones, hace parte de la transformación que esta ha tenido en los últimos quince años, periodo en el que pasó de ser una fundación que dependía de la caridad de las personas y las empresas a convertirse en un modelo de empresa social autosostenible, capaz de financiar su propia labor social a través de un amplio portafolio de servicios.
El CIF está orientado a pacientes particulares, pólizas y planes prepagados, incluyendo pacientes extranjeros que llegan a Medellín en busca de tratamientos de salud. El espacio se suma al Centro de Experiencia, abierto en abril en esta misma torre, dedicado a la asesoría y comercialización de productos de apoyo y tecnología para la vida independiente, y hace parte de una estrategia más amplia con la que El Comité Fundación busca atraer nuevos públicos que le permitan seguir financiando su labor social.
Sonia Gallardo, directora de El Comité Fundación, explica que esta apertura responde a una apuesta por fortalecer el servicio sin perder la esencia de la entidad. “Estas nuevas instalaciones están diseñadas específicamente para el servicio, con los mejores equipos y pensadas también para el paciente particular y para quienes llegan desde otros países. Pero, sobre todo, seguimos garantizando lo que hace parte de nuestra filosofía: el humanismo y la atención centrada en las personas”.
De fundación a empresa social autosostenible
Esta apertura es resultado de un proceso que comenzó hace unos quince años, cuando la entidad identificó su fortaleza en los procesos de rehabilitación física y cognitiva, y la convirtió en un portafolio de servicios capaz de generar ingresos propios. Bajo el plan estratégico Red Viva, la entidad amplió además su enfoque más allá de la discapacidad hacia el concepto de vida independiente, que hoy incluye a personas con obesidad, mujeres en proceso de gestación con barreras físicas y niños con trastornos del aprendizaje, entre otros públicos.
“Empezamos a considerarnos más que una fundación, una empresa social, con el objetivo de ser una institución que pudiera financiar de manera interna su propia labor social. Eso no quiere decir que dejemos de necesitar la ayuda de las personas, sino que hoy somos lo suficientemente sostenibles como para impulsar la transformación de vidas de una manera real y proyectable en el tiempo», señaló la directora de El Comité Fundación.
Cada mes, entre 1.300 y 1.500 personas son atendidas a través de sus sedes, el 92 % de ellas de niveles socioeconómicos 1 y 2. La organización mide desde hace siete años un indicador de rentabilidad social que, en su más reciente medición, mostró que por cada peso recibido en donación generó un beneficio equivalente a 1,3 pesos. En la actualidad, la entidad proyecta este año un presupuesto de ingresos cercano a los $21.000 millones, y su impacto se extiende más allá de Medellín, ya que en el último año llegó a ocho municipios de Antioquia a través de atención presencial, domiciliaria y telemedicina.
Este modelo también transformó la manera en que El Comité Fundación se relaciona con quienes lo apoyan económicamente. La entidad dejó de enfocarse solo en donantes o benefactores desde la filantropía, para construir relaciones con inversionistas sociales que creen en el modelo y en el impacto de la organización, y a quienes la entidad les reporta de manera permanente la rentabilidad social generada con sus aportes.
Formación y Soluciones, los otros pilares del modelo
Junto al fortalecimiento de sus servicios de salud, El Comité Fundación consolidó una Unidad de Formación que ofrece educación continua, programas de tránsito para personas con discapacidad y acompañamiento a empresas en procesos de inclusión laboral. A esto se suma una Unidad de Soluciones que integra el Centro de Experiencia, un taller de mantenimiento preventivo y correctivo de productos de apoyo (única oferta formal de este tipo en Medellín) y un centro de conocimiento e innovación social, donde la entidad sistematiza su experiencia para formular nuevos proyectos.
“Nuestra esencia es ser social, y eso no se puede quedar escrito en una cartelera, tiene que vivirse y sentirse en cada servicio nuevo que abrimos. Así garantizamos que El Comité Fundación va a seguir transformando vidas los próximos 50 años”, concluyó la directora.
Con el nuevo Centro Integral Funcional, su portafolio ampliado y un modelo financiero que combina tarifas diferenciadas con atención a pacientes particulares, El Comité Fundación reafirma que su transformación en empresa social no ha significado alejarse de su propósito original, sino garantizar que este siga vigente para las próximas décadas.







