
POR: JAIME ALBERTO ARRUBLA PAUCAR
Esta semana se realiza en Cartagena, en Congreso Nacional e Internacional de Resolución de Conflictos que organiza el Centro de Arbitraje y Conciliación de la Cámara de Comercio de Bogotá, donde se debatirá sobre la importancia de resolver los conflictos para el éxito de las inversiones y la realización de los proyectos de infraestructura que requiere el país y de la utilización de los
mecanismos alternativos para la solución de los mismos.
El pasado 26 de marzo, el presidente de la república de entonces, Gustavo Petro, sorprendió al país anunciando que nos retiraríamos del Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas e Inversiones CIADI, según él, por constituir un obstáculo para la transición energética, para la soberanía regulatoria y la defensa del interés público. Se fundamentaba en una carta firmada por más de doscientos académicos, entre ellos se destacaban los nombres de dos premios nobel de economía, Joseph Stigliitz y Thomas Piketty, donde le realizaban la recomendación.
El expresidente advierte en su misiva que el sistema es antagónico al interés público y exageradamente protector del inversionista y que hay que configurar el sistema hacia un modelo más equilibrado; agrega además que no hay estudios que demuestren que los tratados de inversión, realmente atraigan inversión.
Nada más equivocado, desde el punto de vista del inversión y el desarrollo, y completamente altisonante con el contenido ideológico del gobierno anterior, enemigo de la explotación minero energética. El anuncio del retiro del sistema crea desconcierto en los mercados y los inversionistas trayendo un impacto negativo en la inversión extranjera directa. Por lo pronto, produce el efecto de disparar las demandas que se encontraban latentes o en vía de negociación, para aprovechar que el retiro del sistema no se produce de inmediato.
Pero además, el gobierno confundió el foro administrativo de CIADI con el instrumento jurídico que otorga el consentimiento a dicha jurisdicción arbitral que son los tratados internacionales, que siguen vigentes. Colombia tiene actualmente 19 tratados vigentes y siete que aún no han entrado en vigor. En estos instrumentos de derecho público internacional se incorporan mecanismos
de protección intemporal, de manera que las inversiones realizadas antes de la terminación, continúan gozando de sus garantías activas, aunque se terminen los
tratados. Además, salir de CIADI no implica necesariamente salir del arbitraje; en la mayoría de los casos, simplemente se abren otras puertas para la solución de las controversias.
Colombia es Estado signatario del Convenio sobre Reconocimiento y Ejecución de Sentencias Arbitrales Extranjeras suscrito en Nueva York en 1958 y la Corte Suprema estudia y decide sobre el exceptuar a dichas sentencias de tribunales arbitrales de otros mecanismos diferentes a CIADI que se activarían de conformidad con los tratados Internacionales.
Mala señal la que envió el Gobierno Petro, con el anuncio del retiro de la CIADI y lo mejor que podría hacerse es descorrer lo hecho en la medida de lo posible, pues tampoco se informó claramente hasta donde se había llegado con la decisión comentada. Los mecanismos alternos para la solución de conflictos, internacionales o nacionales, son una respuesta al conflicto que se ocasiona con la ejecución de las inversiones, que se compagina con el deseo de una pronta y cumplida justicia.








